Los polifenoles

Los polifenoles son compuestos bio-sintetizados por las plantas, como medida de protección y que exhiben propiedades antioxidantes. Estos compuestos dan cuenta de la mayor parte de la actividad antioxidante que exhiben las frutas, las verduras y ciertas infusiones asi como bebidas naturales habitualmente consumidas por la población.

Desde un punto de vista químico, todos los polifenoles exhiben en su estructura, a lo menos, uno o más grupos hidroxílos (HO-) unidos a un anillo aromático, es decir, presentan algún grupo fenólico. A su vez, entre los polifenoles es posible distinguir dos subtipos de compuestos:

I) Los flavonoides,  Se han descrito más de cinco mil compuestos en el reino vegetal. Como se describe más adelante, a su vez, los flavonoides se subdividen en los siguientes seis grupos de compuestos: antocianidinas, flavanoles, flavanonas, flavonoles, flavonas e isoflavonas.

II) Los no-flavonoides : Ej. resveratrol. En el caso de los ácidos fenólicos simples, que constituyen la mayor parte de los polifenoles no-flavonoides, se encuentran los derivados del ácido benzoico (ej. protocatécuico, gálico, vanílico, p-hidroxi-benzóico) y los del ácido cinámico (clorogénico, caféico, ferúlico, p-cumárico).

Los polifenoles son antioxidantes con propiedades curativas

Nuestro organismo, para evitar la excesiva proliferación de radicales libres, segrega ciertas enzimas antioxidantes. Sin embargo, éstas no son suficientes: debemos aportar ciertos nutrientes de nuestra dieta para neutralizarlos. Cuantos más radicales libres se formen, más antioxidantes serán necesarios.

Entre las fuentes exógenas de antioxidantes, se encuentran los elementos fitoquímicos. Éstos actúan como antioxidantes al proteger a las plantas y a los animales que los consumen.

Se trata de unas sustancias químicas naturalmente presentes en las plantas, que son las responsables de darles color y  sabor, de protegerles frente a los rayos ultravioleta y frente a las infecciones e inclemencias de su entorno.

Dentro de estas sustancias, se encuentra el grupo de los Polifenoles, con un claro componente antienvejecimiento.
Los polifenoles se dividen en 2 grandes subgrupos: los flavonoides y las isoflavonas.

La capacidad de los polifenoles para actuar como antioxidantes, tanto la de los flavonoides como de aquellos que no lo son, depende primariamente de la presencia de grupos HO- en su estructura. Al estar unidos a un anillo bencénico, los grupos hidroxilo confieren al polifenol la habilidad para actuar, ya sea como donante de un átomo de hidrógeno, o como donante de un electrón, a un radical libre.

A nivel de intestino grueso, las bacterias que normalmente colonizan el colon juegan también un rol importante en el metabolismo de los flavonoides, favoreciendo su absorción al promover la hidrólisis de los enlaces glucosídicos. En efecto, distintos individuos podrán diferir en cuanto a su capacidad para hidrolizar un determinado flavonoide (y luego para absorberlo) en función de las diferencias que estos tengan en su microflora colónica.

 

Propiedades de los polifenoles

  • Antioxidantes.
  • Aumentan la actividad de la vitamina C.
  • Antiinflamatorios.
  • Antialergénicos.
  • Bloquean enzimas relacionados con la síntesis de estrógenos.
  • Protectores frente a hepatotoxinas.
  • Protectores frente a la agregación plaquetaria.
  • Protectores frente a microbios y virus.
  • Los polifenoles son protectores tumorales.
  • Fortalecen pequeños capilares.
  • Retrasan el desarrollo de las cataratas
  • Previenen la aparición de enfermedades cardiovasculares.
  • Ejercen una importante actividad antiinflamatoria.
  • Ayudan a prevenir el sobrepeso y la obesidad.
  • Previenen la diabetes.
  • Útiles en el tratamiento o prevención de las enfermedades neurodegenerativas
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  • En la dieta diaria se ingieren entre 50 y 800 mg de polifenoles y se cree que superando este último valor, podemos alcanzar un nivel interesante de antioxidantes que ejercen acción positiva en el organismo al neutralizar los radicales libres del oxígeno. Entre los alimentos ricos en polifenoles encontramos:
    • Legumbres como lentejas, judías, guisantes que poseen polifenoles como los flavonoides.
    • Té y vino tinto que poseen catequinas
    • Frutas y verduras de color rojizo y morada como la remolacha y berenjena que poseen quercetina, kanferol y hesperetina como las uvas, fresas, frambuesas, granada y arándanos.
    • Tomate, cebolla, ajos y pimientos contienen quercetina y miricetina.
    • El trigo sarraceno y otros cereales integrales, así como los frutos secos y semillas contienen ligninas y lignanos, también de naturaleza polifenólica.
    • Chocolate, cacao, yerba mate, cerveza, y aceite de oliva, también nos ofrecen polifenoles antioxidantes de diferentes tipos, entre ellos, taninos, galocatequinas y resveratrol.

    Como podemos ver, son muchos los alimentos que nos pueden ofrecer polifenoles y enriquecer nuestra dieta con antioxidantes que nos alejan de enfermedades neurológicas, cardiovasculares, metabólicas y degenerativas. Por eso, llevando una dieta equilibrada, sobre todo rica en frutas, verduras, granos integrales, semillas oleaginosas y aceites naturales se podrá sin duda, limitar el estrés oxidativo en nuestro organismo

  • Más allá de los que ingerimos en los alimentos, cada día se venden más en pastillas, jugos, extractos añadidos a otros productos… Y es en este ámbito en el que los antioxidantes suscitan más controversia.
  • Hay expertos que desconfían de esta ingesta sintética extra amparados en que no se ha demostrado la funcionalidad aislada de cada uno, por otro lado la industria alimentaria y química utiliza los claros beneficios de estas sustancias para generar un negocio basado en el marketing comercial cuyas únicas metas son el beneficio económico y no en el beneficio de la salud de los consumidores
  • “El principal antioxidante (compuestos fenolicos) del aceite de oliva virgen se absorbe mejor dentro del aceite que aislado, pero en otros casos el principio activo es pequeño y si se incrementa con un suplemento dietético mejora su absorción, o si se protege en una cápsula se evita que se degrade en el estómago”
  • Veamos algunos alimentos y sus comoponentes antioxidantes beneficiosos para nuestra salud                                             
  • Aceite de oliva    El aceite de oliva virgen extra tiene muchas propiedades beneficiosas para el organismo, gran parte de estas propiedades son debidas a los fenoles, agentes antioxidantes naturales. A pesar de que el cuerpo produce sus propios antioxidantes, los alimentos que comemos son una importante fuente. El aceite de oliva virgen extra, contiene una amplia variedad de valiosos antioxidantes que no se encuentran en otros aceites.Los compuestos en polifenoles forman parte de la fracción polar de los aceites de oliva vírgenes, y hay evidencias que la estabilidad de los aceites a la autoxidación es particularmente debido a los altos contenidos en estas sustancias, y particularmente los ortodifenoles. Los compuestos fenólicos contribuyen también a la astrigencia y sabores amargos de los aceites de oliva.

    Los compuestos polifenólicos ha despertado un gran interés recientemente en el mundo de la dietética y nutrición, debido a sus potenciales beneficios para la salud, entre ellas, un efecto antioxidante, actuando como protector frente a la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y rompe las reacciones en cadenas peroxidativas, por otro lado inhibe las enzimas implicadas en procesos inflamatorios y por último inhibe el metabolismo de los procarcinogénicos.

    Los antioxidantes ayudan a prevenir el daño causado por unas moléculas conocidas con el nombre de “radicales libres” a los tejidos corporales. El cuerpo produce estos radicales libres porque necesita oxígeno, y la cantidad se incrementa a medida que envejecemos. Los radicales libres se han relacionado con enfermedades del corazón, cáncer y envejecimiento. Los antioxidantes juegan un papel importante en las arterias. Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) o colesterol malo, son sólo realmente nocivas cuando se oxidan. Si esto ocurre, se forman unas partículas que crean una placa que se acumula y aumentan increíblemente las posibilidades de bloquear una arteria. El aceite de oliva virgen extra, como antioxidante natural, ayuda a prevenir que ocurra esta oxidación.

    Al igual que otros aceites vegetales, el aceite de oliva tiene grasas monoinsaturadas, beneficiosas para la salud. El aceite de oliva tiene, además, una cantidad importante de polifenoles que aportan un beneficio añadido, existiendo diferentes estudios que lo demuestran como el estudio PREDIMED, el estudio de la Unidad de Lípidos y Arterosclerosis del Hospital Reina Sofía, de Córdoba y el proyecto Eurolive, en el que han participado siete centros de investigación de España, Dinamarca, Finlandia, Italia y Alemania, que demuestra los efectos de los polifenoles del aceite de oliva sobre el daño oxidativo, la inflamación, la disfunción endotelial y el efecto antitrombótico”.

    El trabajo realizado por la Unidad de Lípidos y Arterosclerosis del Hospital Reina Sofía, de Córdoba, demuestra los beneficios para la coagulación que supone el consumo de un aceite de oliva virgen rico en polifenoles, en el que mejoraron los niveles de factores sanguíneos que condicionan un mayor riesgo de trombosis. Lo cual demuestra que el aceite de oliva virgen y virgen extra, ricos en polifenoles tienen más propiedades que otros tipos de aceite y aporta beneficios muy importantes sobre el sistema circulatorio.
    En el estudio EUROLIVE se tratarón los efectos de los polifenoles del aceite de oliva sobre el daño oxidativo, la inflamación, la disfunción endotelial y el efecto antitrombótico, Los resultados de los estudios clínicos han mostrado que el aceite de oliva es algo más que una grasa monoinsaturada. Los polifenoles del aceite de oliva disminuyen la oxidación del colesterol y aumentan el colesterol “bueno”, el HDL-colesterol, lo que contribuiría a la protección frente al riesgo cardiovascular. Estos efectos son mayores cuanto más alto es el contenido de polifenoles del aceite de oliva, que disminuye el nivel de triglicéridos y el stress oxidativo de las células.

    Además, el consumo de aceite de oliva en general disminuyó los niveles de oxidación del ADN, considerados un posible factor de riesgo para el desarrollo del cáncer.

    Según la información que tiene el equipo del Instituto Catalán de Oncología (ICO) y de la Universidad de Granada, el aceite de oliva puede combatir el cáncer de mama, en cuya investigación se ha analizado el efecto que producen los polifenoles del aceite (antioxidantes naturales) en líneas celulares del cáncer. Los científicos extrajeron fracciones de compuestos fenólicos del aceite de oliva virgen, que aplicaron a líneas celulares del cáncer de mama. Observaron que provocaban un efecto tumorícida de forma selectiva contra el oncogen HER2, responsable del desarrollo del cáncer.

    Se ha demostrado que los aceites de oliva no presentan el mismo contenido fenólico, existen notables variables entre los aceites, destacando notablemente el aceite de oliva virgen extra y que dentro de esta categoría también existen distinciones sujetas a la juventud de las aceitunas en su recolección, la temperatura utilizada durante el proceso de elaboración del aceite y la variedad que es la principal responsable del mayor contenido fenólico, y consecuentemente de la estabilidad de los aceites frente a la oxidación, por lo cual resultará clave en el futuro conseguir un aceite de oliva virgen extra con más Polifenoles, agentes antioxidantes naturales.

                                                                        

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