¿Qué es la tiroiditis de Hashimoto?

La tiroiditis de Hashimoto o tiroiditis linfocitaria crónica, es la causa más frecuente de tiroiditis y de  hipotiroidismo en los países desarrollados. Es una enfermedad autoinmune provocada por unos anticuerpos del propio paciente que atacan al tiroides y provocan una inflamación crónica.

Es mucho más frecuente en mujeres que en hombres (5-10 veces más) y sobretodo aparece en mujeres de mediana edad, aunque puede aparecer a cualquier edad

Existen 2 subtipos de tiroiditis:

  • Bociógena: aparece bocio leve-moderado
  • Atrófica: la glándula se destruye y va reduciendo su tamaño.

 

Si no queremos perjudicar esta importantísima glándula o si estamos intentando recuperar un desequilibrio tiroideo (hipotiroidismo, tiroidismo de Hashimoto). Es necesario evitar estos alimentos

1. ELIMINA LÁCTEOS, TRIGO, SOYA, AVENA, MAÍZ, CACAHUATE Y TODOS LOS CEREALES EN GENERAL. COME HÍGADO, HUEVO, ACEITE DE HÍGADO DE BACALAO INTERMENSUAL, VERDES, ALMENDRAS, CHOCOLATE NEGRO SIN AZÚCAR, FRUTAS CON ACTIVIDAD FÍSICA, TUBÉRCULOS CON EJERCICIOS DE RESISTENCIA.

2. MAGNESIO TOMA 1 O 2 CÁPSULAS POR LA NOCHE.

3. SELENIUM  TOMA 1 O 2 CÁPSULAS CON EL ALIMENTO DEL MEDIO DÍA (INICIAR 3 DÍAS DESPUÉS DE INICIADO EL MAGNESIO).

En cuando a los Cereales (especialmente aquellos con gluten)

Es importante la visión de 3 médicos con enfoques diferentes como este artículo del Dr. Chris Kresser, este otro del Dr. J. Mercola, y este del Dr. J.E. Williams.
En estos casos, el organismo ve a gluten como un antígeno, una sustancia extraña que hay que atacar. Y esos anticuerpos, afectan la tiroides.

Una recomendación para personas con algún problema en la tiroides es eliminar por completo, al menos durante 6 meses el gluten en todas sus formas: panes, galletitas, pizzas, tartas, empanadas, repostería, etc., etc.

Pero algunas veces no alcanza solo con eliminar el trigo, el centeno o la cebada de la dieta.
Cuando la afección ya tiene características autoinmunes deberían eliminarse todos los cereales de la dieta.

Tambien; el mijo, el arroz, etc. Pues tienen gliadina, la proteína responsable de causar el síndrome del intestino permeable, un reciente estudio ha detectado que el 100% de los seres humanos sufre cambios en el sistema digestivo al digerirla.

Además, esta proteína es la responsable de que la reacción cruzada con el gluten se produzca. Al ingerir productos que tienen gliadina, el cuerpo puede confundirse debido al mimetismo molecular y creer que estás consumiendo gluten. Lo cual es grave en el caso de que seas celíaco o tengas intolerancia al gluten no celíaca.

Por otro lado el maíz, es uno de los cultivos con más modificaciones genéticas en el mundo y por ende uno de los más tóxicos para todas las personas que lo ingieren. 

Pero esta no es la única razón por la que deberías evitar consumir otros cereales aparte de los que ya están limitados en una dieta sin gluten (Trigo, Avena, Centeno, Cebada). Los granos, lácteos y los pseudo cereales “sin gluten” también pueden estar afectando tu salud.

Aunque parece ser que en estudios recientes se ha demostrado que estos alimentos contienen cantidades muy pequeñas de gliadian,

Sésamo

Alforfón

Sorgo

Cáñamo

Amaranto

Quinoa

Tapioca

Teff

 

2.- Soja

Bajo el nombre de “soja”, obviamente están también todos sus derivados como el aceite de soja, texturizado, proteína de soja, tofu, margarina, leche de soja, salsa de soja, etc.
Todos estos productos, de una u otra forma interfieren en el funcionamiento de la glándula tiroides.
También tenemos soja o derivados en cereales de desayuno, barritas de cereal, aderezos industriales (mayonesas y otros),

Es difícil encontrar algún producto industrial que no tenga algún derivado de la soja.

Las isoflavonas de la soja pueden alterar la función de la glándula tiroides, especialmente en aquellos que presentan deficiencia de yodo.

En niños que consumen grandes cantidades de leche de soja se observan diferentes trastornos graves de salud, como intestino permeable, afecciones autoinmunes de tiroides y daños hepáticos y renales.

3.- Crucíferas

Las crucíferas son un punto donde las opiniones difieren. En esta familia incluimos al brócoli, coliflor, repollos, repollitos de Bruselas, kale, mostaza, rúcula, pack choi, berro, nabo, colinabo y rabanito.

Están quienes sugieren eliminarlas totalmentequienes no.

Aquellos que sugieren eliminarlos por completo de la dieta, se basan en la presencia de los goitrógenos. Compuestos presentes en estas plantas que interfieren en la absorción del yodo y por ende en la producción de hormonas tiroideas. Esto se agrava si además la persona tiene deficiencia de selenio (buenas fuentes de este mineral son el pescado, algas, vísceras y castañas de pará).

En contraposición a esto, las coles contienen principios desintoxicantes y anticancerígenos por lo que hay razones suficientes para ingerirlas habitualmente. Y además, los goitrógenos pierden actividad cuando se cocinan los vegetales, por lo tanto lo ideal seria tomarlos cocinados poco o al vapor

Lo ideal es que una persona con una tiroides afectada no consuma grandes cantidades Pero un consumo regulado y variado creo que es totalmente seguro y necesario.

Los aportes nutricionales de estos vegetales son indiscutibles, con lo cual me parece importante consumirlos habitualmente.
En el caso del brócoli, coliflor, repollitos de Bruselas o kale, priorizaría el uso en cocido, como por ejemplo una cocción al vapor.

4.- Azúcar

En general todos, o al menos los lectores de este Blog, sabemos que el consumo excesivo de azúcares es un gran problema para la salud.
En las afecciones tiroideas suele observarse una glucemia muy inestable y si esto no se regula o estabiliza, con el tiempo puede desencadenar en una resistencia a la insulina.

La primer medida sería eliminar el azúcar blanca y los innumerables alimentos industrializados que la contienen: cereales para desayunos, galletitas, productos de panadería, golosinas, jugos y bebidas saborizadas, gaseosas, snacks, mermeladas, helados, salsas, etc.

Pero es importante saber que habiendo una glándula tiroidea en disfunción, no es buena sustitución usar azúcar mascabo u otro azúcar integral, ni miel o jarabe de maple; porque pueden seguir afectando la glucemia. Cualquier ingesta excesiva de azúcares va a desequilibrar la glucosa en sangre.

Una opción saludable es “La verdadera Stevia” o yerba dulce. (Hojas de stevia de buena calidad pueden conseguir acá o estevia molida o estevia líquida, integral, NO los esteviósidos aislados.)

5.- Aceites vegetales (de granos o semillas)

Al igual que el azúcar, creo que los aceites vegetales son otro de los grandes males de estos tiempos, vinculados a prácticamente toda patología contemporánea.
Estoy hablando del aceite de maíz, soja, girasol, canola, maní, etc.

Estos aceites pueden bloquear la producción de las hormonas tiroideas, el transporte por la sangre y la utilización de las mismas por parte de las células.

Promueven la inflamación y la glándula tiroidea afectada ya está inflamada.

6.-  ES MUCHO MEJOR USAR

  • aceite de coco virgen
  • aceite de oliva
  • aceite de palta
  • aceite de girasol variedad alto oleico

6.- Agua fluorada

El flúor agregado al agua potable es un fármaco tóxico relacionado con una serie de problemas de salud graves. En las afecciones tiroideas, promueve y empeora la deficiencia de yodo, agravando las disfunciones de esta glándula.
Acá pueden ver más detalles de las disfunciones que genera el flúor en la producción de hormonas tiroideas.

Un estudio hecho en Inglaterra, comparó personas de Birmingham (donde se agrega flúor al agua) con habitantes de Manchester (donde no se agrega flúor) y los habitantes de Birmingham reportaron el doble de casos de hipotiroidismo.

En este sentido, piensen en algún filtro que quite el flúor del agua.
Y que al momento de usar dentífricos (que suelen tener flúor agregado), busquen opciones naturales como Rehue o Tierra Pura.

7.- Lácteos

Pueden ser beneficiosos o perjudiciales.

La medida simple y al alcance de todos, es directamente eliminar los lácteos de la dieta, porque los lácteos industriales, homogeneizados y pasteurizados nada bueno pueden aportar a la salud y menos en caso de alguna afección de tiroides. Tengamos presente que el proceso de homogenización al que se somete la leche hace que las partículas de grasa puedan atravesar la barrera intestinal y generar más inflamación. Con la pasteurización se desnaturaliza la leche, se pierden enzimas y bacterias saludables y los nutrientes pierden biodisponibilidad.

Ahora bien, algunos alimentos específicos, como leche cruda (biodinámica) y más aún el kéfir de leche cruda (leche fermentada con unos nódulos específicos), puede ser fuente de importantes nutrientes para una tiroides afectada (yodo, selenio, tirosina) y además, ser un elemento clave en la restitución de la microbiota normal, que suele estar totalmente alterada.

8.- Cafeína

El caso de la cafeína es muy particular. Hay personas sensibles que deberían eliminarla de su alimentación pero otros podrían incluir algún café de buena calidad sin problemas.

En la relación particular con la tiroides, si les cuesta imaginar arrancar el día sin café, posiblemente esto sea una muestra de agotamiento o desgaste de la glándula tiroides y las adrenales. La cafeína puede afectar la función de la glándula tiroides.

Además, si están tomando algún reemplazo hormonal para la tiroides, la cafeína puede bloquear la absorción de la misma.

Así es que si siguen tomando café, al menos tomen las pastillas de reemplazo hormonal 1 hora antes del café.

Por otra parte, hay reemplazos saludables sin cafeína, como los cafés de algarroba,

¿Algo más?

Cuando la afección tiroidea es más grave, con características autoinmunes como Hashimoto, puede ser necesario probar con una dieta aún más restrictiva, quitando las legumbres (lentejas, garbanzos, arvejas y todas las variedades de porotos) y las solanáceas (tomate, berenjena, ajíes), ya que las lectinas que contiene pueden promover la respuesta inmunológica.

Entiendo que para una persona que recién lee esto por primera vez, todo puede sonar muy extremista o estricto (más aún si hasta el momento no han intentado ninguna alimentación fuera de lo convencional), pero realmente en todos estos años de estudio y trabajo con muchísimas personas con diferentes afecciones tiroideas,  solo se puede lograr un verdadero avance y mejoría cuando se realiza una dieta restrictiva al menos durante 6 meses, quitando todos los alimentos que obstruyen el funcionamiento de la glándula tiroidea, dañan el intestino y terminan generando inflamación y alteración en el sistema inmunológico.  “MAS ADELANTE” según los casos, hay alimentos que se puede re-incorporar, pero de buena calidad y bien preparados.

 

 

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