Por qué fallan las dietas

Cada gramo de grasa equivale a 9 calorías. Por lo tanto, perder un kilo de grasa supondría perder 9.000 calorías (en realidad 8.000, debido a la presencia de aproximadamente un 10% de agua aprisionada en esa grasa).

No hay ningún misterio en esto, son simples matemáticas: para perder un kilo de grasa, hay que conseguir gastar 8.000 calorías o reducir los aportes a través de la alimentación en esas 8.000 calorías.

¿no estarían entonces justificadas las dietas restrictivas, que obligan a comer menos y pasar hambre para perder peso?

¡En absoluto!

A nuestro organismo no se le engaña tan fácilmente, pues cuando comemos, una pequeña región del cerebro encargada de regular la ingesta de calorías, el hipotálamo, cuenta las calorías ingeridas. Si disminuyen al estar a régimen, el hipotálamo lo percibe y entra en “modo hambruna”. Eso quiere decir que da al organismo la orden de hacer todo lo necesario para ahorrar energía.

¿Cómo lo hace?

Un cuerpo al que se le suministran menos calorías tiende por tanto a reducir automáticamente su masa muscular y ósea y a conservar e incluso aumentar su grasa.

Lo que la báscula no le cuenta

Cuando se hace un régimen restrictivo, lo que se pierden en definitiva son huesos y músculos y, por el contrario, lo que se gana es grasa, en proporción al peso total del cuerpo. Y esa es la razón por la que ve desaparecer los kilos sobre la báscula mientras se siente tan débil.

Es lógico. Su cuerpo está en pleno proceso de transformación a algo menos pesado, pero también más débil y vulnerable. Y lo peor es que la verdadera catástrofe se desencadena cuando se vuelve a comer de nuevo.

Y es que el organismo ha “aprendido” a utilizar mejor la energía que ingiere, por lo que cuando una persona retoma al final del régimen sus aportes calóricos, el organismo se encarga de sacar mayor provecho de ellos que antes. En el nuevo metabolismo, la prioridad va a ser almacenar todas las calorías que se ingieran.

En definitiva: comiendo lo mismo que antes del régimen, ahora engorda más.

Ese es el efecto que se produce al terminar la dieta: se recupera el peso perdido, pero teniendo menos músculo y más grasa de la que se tenía antes.

La estrategia para perder peso… y no recuperarlo

Si quiere perder peso de forma constante, no recuperarlo, y ganar salud con cada kilo que pierda, debe renunciar de una vez por todas a la ilusión de las dietas “milagro”, que no sirven para nada y además son peligrosas.

Seamos serios.

Para adelgazar de verdad, de forma duradera y saludable, debe comprender cómo funciona su cuerpo, para convertirse así en su aliado y ayudarle a adelgazar, haciendo para ello los cambios necesarios en sus hábitos.

Los suplementos más usados para perder peso

  • Ginseng: interviene en el metabolismo de los hidratos de carbono
  • Cafeína: incrementa el metabolismo.
  • Té verde: incrementa el metabolismo y estimula la quema de grasas.
  • Guaraná: incrementa el gasto energético.
  • Cromo: interviene en el metabolismo de los hidratos de carbono.
  • Glucomanano: favorece la sensación de saciedad.
  • Goma guar: favorece la sensación de saciedad.
  • Chitosan: reduce la absorción de grasas.
  • Piruvato: incrementa la oxidación de grasas.
  • CLA o ácido linoleico conjugado: incrementa la oxidación de grasas y reduce su acumulación en el organismo.
  • Semillas de chía: incrementa la saciedad.
  • Vinagre de manzana: incrementa la saciedad.
  • HCA o Garcinia Cambiogia: incrementa la oxidación de grasas.
  • L- carnitina: favorece la oxidación de grasas.

Como podemos ver, son muchos y muy variados los suplementos para perder peso que hoy se encuentran en el mercado y a los cuales podemos acceder sin obstáculo alguno para complementar nuestra dieta y así, estimular el adelgazamiento o acelerar el mismo. Sin embargo, ¿qué certeza hay acerca de su efectividad?

A continuación, os mostramos las revisiones científicas al respecto.

Suplementos, ¿alguno efectivo y seguro para perder peso?

Aunque hay variedad de estudios realizados al respecto de los diferentes suplementos que encontramos en el mercado, utilizaremos dos grandes meta análisis que resumen, la efectividad y seguridad de los productos que se suelen emplear con el objetivo de potenciar la pérdida de peso.

La primer investigación incluye una gran variedad de suplementos y evalúa su calidad, su seguridad y eficacia, llegando a la conclusión de que ningún producto cumple con estas tres características y que por lo tanto, la falta de evidencia impide recomendar su uso.

Sin embargo, si señala que el chitosan, la spirulina y la goma guar no son suplementos eficaces para la pérdida de peso, por lo que su utilización estaría desaconsejada, debido a que no cumplirían con la función de ayudarnos a perder peso.

Por otro lado, el resto de los suplementos para adelgazar reúnen pruebas contradictorias, siendo la mayoría de ellos, de calidad, eficacia y seguridad incierta, por lo que, sería necesario evaluar los riesgos de su consumo excesivo, así como la relación costo beneficio.

Otro análisis concluye que no hay evidencias científicas que avalen el uso de suplementos dietarios, pues la mayoría de ellos reúne resultados contradictorios y no muestran diferencias significativas cuando se utilizan como complemento en comparación con placebo.

Por ejemplo, el ácido linoleico conjugado o CLA sólo en uno de 5 estudios analizados mostró reducción de peso en comparación con placebo, mientras que la semilla de chía no mostró ningún efecto sobre el peso corporal en quienes la utilizaron como suplemento y muchos otros productos también reunieron evidencia contradictoria.

Respecto a la L-carnitinasólo un reciente estudio la vincula a la pérdida de grasacorporal, mientras que una gran variedad de investigaciones previas nunca pudieron probar la efectividad de este producto.

Asimismo, debemos considerar que muchos productos tomados en exceso no sólo pueden afectar considerablemente nuestro bolsillo, sino también, nuestros hábitos y la salud del organismo, pues algunos se han vinculado a potenciales daños hepáticos y la mayoría de ellos puede ocasionar una reducción en el cuidado de los hábitos alimentarios o de ejercicio entre sus consumidores, quienes creen estar “compensando” dicho cambio con la ingesta de suplementos.

Conclusiones al respecto

Después de observar gran parte de la evidencia científica disponible al respecto, sólo podemos señalar que no hay gran certeza acerca del uso de suplementos para perder peso, pues como se señala en varios estudios, los resultados son contradictorios y escasos en la mayoría de los casos.

Sólo nos queda decir que lo que realmente funciona para adelgazar es el cambio de hábitos y que ninguno de estos productos puede producir grandes resultados ni cambios en el peso corporal si se consume sólo y de forma aislada, es decir, es imprescindible la reducción de la ingesta calórica así como el incremento del gasto mediante ejercicio físico para obtener resultados, pues por sí sólos, éstos suplementos para adelgazar no producen milagros aunque sí pueden achicar tu bolsillo y ocasionar riesgos sobre la salud si no se consumen correctamente.

Un último y muy importante consejo para todos aquellos que desean tomar suplementos para perder peso, es que su ingesta debe ser supervisada por un profesional de la salud, de lo contrario, los potenciales daños de su consumo pueden ser mayores al no ser advertidos a tiempo o no ingerirse de manera adecuada.

Entonces, aunque no podemos decir con precisión cuál de todos los suplementos realmente funciona, si podemos decir que no hay evidencia suficiente para aconsejar el uso de un producto ni para confirmar la seguridad, eficacia y calidad de los mismos.

  • ciertas carnes deben evitarse, ya que multiplican los efectos de los disruptores endocrinos y le hacen engordar haga lo que haga, por  ejemplo la carne de cerdo,
  • Las carencia de magnesio complica los esfuerzos a la hora de adelgazar.
  • Las vitaminas y minerales son indispensables para evitar los riesgos de las carencias nutricionales.
  • Calcule sus necesidades y su consumo calórico.
  • Las verduras son ricas en minerales y con un bajo nivel calorico y ayudan en mayor medida a adelgazar.
  • Una sana flora intestinal es importante para  adelgazar.
  • la dexintosicacion hepática y de otros tejidos
  • Los buenos niveles de zinc ayudan a adelgazar, el mineral de absorción más compleja para el cuerpo humano, pero también el que más ayuda a los músculos en su lucha contra la grasa.

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